domingo, 27 de noviembre de 2011

El concepto del bien de un tal Asnón

"Apenas conozco a Alfredo Sáenz. Nunca he tenido relación con él, ni personal ni profesional [...] Siempre he admirado su honradez personal, su sabiduría profesional, su permanente acierto en la gestión de bancos y empresas [...] Siempre se ha mostrado solidario con los desfavorecidos. Tiene la mano tendida para ayudar a cuantos lo necesitan." (Luis María Anson, en su columna de hoy que subtitula "Alfredo Sáenz es un hombre de bien")

Que digo yo, que para no haber tenido nunca una relación ni personal ni profesional con él, sólo le ha faltado darle un beso con lengua.

Quizás haya olvidado el ínclito Anson -o quizás ni siquiera lo sabe-,  que el Tribunal Supremo ha declarado demostrado que ese hombre de bien presentó, con objeto de presionarles para que pagaran una deuda contraída con Banesto, una acusación falsa de estafa y alzamiento de bienes contra cuatro empresarios, a sabiendas de que eran completamente inocentes. Que esos empresarios ingresaron en la cárcel y que, cuando posteriormente la justicia les exonera, se querellan contra Alfredo Sáenz, querella que ha terminado con la condena al banquero por acusación falsa y estafa procesal. Buena gente que es el chiquillo...

Y no es la primera vez que Anson hace el asnón

9 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Eso en mi tierra es pegarse un arrastrón. De eso Asnon sabe una jartá.
Saludos

Er Tato dijo...

¿Tendrá la hipoteca en el Santander, Rafael?

Saludos

Panduro dijo...

Paso del Ansón, que me pierdo.

Sáenz se habrá librado de la cárcel, pero tengo entendido que el indulto no borra los antecedentes penales, lo cual lo incapacita para ejercer de banquero. ¿O tampoco?

Er Tato dijo...

Pues va a ser que no, Panduro.

Échale un vistazo a este enlace y al par de enlaces que hay en su texto.

Me quedo, no obstante, con los dos párrafos finales de uno de esos enlaces:

"Para concluir, pues la reflexión podría prolongarse mucho más, si de verdad alguien se quiere tomar en serio la utilización de la cláusula de honorabilidad, como instrumento de prevención del ejercicio irregular de determinadas profesiones especialmente relevantes, son necesarias dos premisas. La primera que el legislador sea riguroso y concienzudo, que no actúe sólo por cubrir las exigencias impuestas por el Derecho comunitario, ni coja atajos cuando se asusta de las consecuencias de su previa decisión. En segundo lugar, se requiere un supervisor serio, transparente y vigilante que aplique la norma cuando procede con todo rigor y con todas las garantías para el administrado.

No hay nada que produzca un efecto más desmoralizador para una sociedad y que mine más las cualidades cívicas de sus integrantes que contemplar cómo la norma se incumple o sólo se aplica según quien sea el afectado por ella.
"

Saludos

P.S.: Anson no lleva tilde, pero asnón sí.

Er Tato dijo...

Además, el colega tiene 69 tacos y, a la malas, se agarrarán al recurso de amparo en el Constitucional, que seguramente se quedará en un cajón hasta que se jubile o la diñe.

Saludos

Er Tato dijo...

La respuesta a tu duda, Panduro.

Saludos

Panduro dijo...

Me voy a acercar hoy al banco a ver si me indultan la hipoteca, ahora que estarán contentos.

Jose Luis dijo...

Lo de este señor, es de verguenza, pero peor es el silencio de los jueces y los colegios profesionales de abogados.
Desde luego como se han cargado la credibilidad de la justicia.
Muchas gracias ZP, por la parte que te toca.
Y gracias Tato por dejar que me arrime a la barra.

Er Tato dijo...

Gracias a ti por arrimarte, José Luis.

Sólo un matiz. Los jueces no se han mantenido en silencio, criticando incluso la cuestión de fondo, a saber, la propia existencia de la Ley del indulto.

Saludos